La salud emocional forma parte de la salud mental, y la salud mental es parte esencial de la salud integral de todo ser humano. Existen muchas formas de potenciarla. Aquí te diremos algunas.

Quienes gestionan sus emociones inteligentemente tienen una autoestima elevada, y saben relacionarse bien con otras personas, sin importar si tienen o no, opiniones y filosofías diferentes a la suya. A continuación te compartimos cuatro tips, que elevarán el nivel de tu salud emocional:

1.- Aprende a identificar tus emociones. Acepta lo que estas sintiendo en este momento. Evita disfrazar las emociones, como por ejemplo solapar la tristeza con la ira, o la ira por la frustración. Cuando identificas y aceptas lo que realmente sientes, llegas a un mayor estado de comprensión de ti misma y es más fácil trascender esa situación.

2.- Jamás te tomes nada personal. Tal como lo dice Miguel Ruíz en su libro de Los Cuatro Acuerdos. Ten en cuenta, que muchas personas gestionan muy poco sus emociones con inteligencia y quieren descargar sus molestias y negatividad en los demás. Es decir, quieren lanzar su “basura emocional” a otros, para quedar libres de responsabilidad. Evita reaccionar o sentirte afectado por ello, eso hará que la “basura” no te ensucie.

3.- Mira el lado positivo de la vida. De acuerdo con el padre de la psicología positiva, Martín Seligman, y otros grandes expertos, es más fácil superar cualquier adversidad en la vida, cuando asumimos la situación desde una visión optimista y/o sacando un aprendizaje valioso de ella. La práctica de la resiliencia nos permite hacer frente a cualquier circunstancia difícil con mayor entereza, salir fortalecidos y elevar nuestro nivel de conciencia y plenitud.

4.- Conéctate con tu propósito y dale significado a tu vida. Utiliza tus fortalezas y talentos para tu bienestar y para generar bienestar al mundo que te rodea. Cuando haces las cosas con amor y entusiasmo, estás generando una onda de energía positiva. Si además de trabajar en tu propósito o alguna meta de vida, prestas servicio voluntario para ayudar a otros: familia, amigos, comunidad. Eso le dará mayor sentido a tu existencia y será el motor que impulse con alegría, tu día a día.

Una salud emocional óptima nos hace capaces de enfrentar cualquier desafío que se nos presente en la vida. Nos permite actuar de forma más asertiva ante cualquier circunstancia. Nos convierte en ciudadanos resilientes y optimistas, capaces de aportar al cambio que ahora requiere el planeta.